lunes, 16 de abril de 2012

Nostalgia

A veces piensa: ¿no sería mejor haberse quedado allí? Nunca sabrá la respuesta.
Mira las cuatro paredes que le rodean cada noche desde que tiene uso de conciencia y se da cuenta de cuánto ha dejado atrás. Cierto es, que mucho de eso la hacía infeliz, pero con otro tanto era la niña con la sonrisa más sincera vista nunca en la cara de una persona.

Y así es, una niña, era exactamente eso. Puede que sea eso lo que echa de menos. La sencillez e inocencia de todos los momentos vividos se han ido desvaneciendo con el tiempo, sin embargo han llegado la responsabilidad, la madurez y la experiencia.

Ella lo sabe, nunca podrá dejar de ser esa niña; aunque las situaciones que le toquen vivir la fuercen a ser más mujer que nunca.

Una pequeña mentirosa

sábado, 17 de marzo de 2012

Es muy sencillo

Apreciar, valorar, respetar, creer, disfrutar, insistir, esforzarse, superarse, intentar, vivir, amar...
Son palabras, actos, que en su mundo no puedes despreciarse; y está harta de que la gente con la que comparte ese mundo no se lo tome en serio. Porque no se dan cuenta que hay millones de personas repartidas por el mundo que desearían estar en su lugar y, por motivos de peso, no pueden. Y ya no es el simple hecho de respetar a esa gente que se queda a las puertas sino, la pasión; la motivación que ella siente cuando se sube a un escenario no se puede comparar con nada del mundo real, y no comprende como hay gente que se lo puede tomar tan a la ligera.

Entiende que algunos se lo tomen como un hobby, claro, pero aun así; es tu sueño, por muy pequeño que sea, así que aprovechalo.

Sólo desea que despues de lo que hizo ayer, esa gente reaccione y se den cuenta de que esto no es nada individual, que en cierto modo dependen unos de otros.

De todoa modos, su pasión no se la arrebata nadie y las ganas de cumplir su sueño, tampoco.

Una pequeña mentirosa

martes, 21 de febrero de 2012

Cinco

No es que nunca le hubiese importado, simplemente no le había prestado la suficiente atención, sentía indiferencia hacia ello. Pero hoy se da cuenta, ve que es perfecto, que no podría haber uno mejor.
Ha encontrado la receta que tanto tiempo andaba buscando y ya sabe qué era lo que fallaba en la antigua receta: la falta de equilibrio.

Necesitaba la misma cantidad de todo, pero no una cantidad equitativa cualquiera de todos los ingredientes, era necesario un número preciso; y lo encontró. Con cinco trocitos de cariño, cinco pizcas de roce, cinco cucharaditas de sonrisas y cinco mijillas de ilusión podía construir toda una vida en sueño, en un sueño que se ha convertido en realidad.

Por eso hoy se ha fijado en que el número cinco es tan perfecto, aunque le sigue encantando el ocho, pero el cinco tiene ese algo especial, ese algo que le ha hecho recuperar esas ganas de luchar a pesar de los inconvenientes, el que la ha hecho sentirse nueva y viva por dentro y por fuera. Ese cinco le ha dado esperanzas para creer que en cualquier momento va a ser capaz de empezar desde un punto muerto, del que creía que no había salida posible.

Y sólo me ha pedido una cosa hoy, esta noche me ha dicho que debe gritarle a los ocho vientos un GRACIAS enorme para ese fantástico cinco, porque es impredecible, dulce e imperfectamente perfecto.

Una pequeña mentirosa

lunes, 30 de enero de 2012

Érase una vez

Once upon a time, hi havia una vegada, érase una vez,... ¿Cuántas veces hemos escuchado estas frases al principio de una historia? Un pequeño cuento que se nos apetece intrigante, para saber qué nuevas aventuras sorprenderán a sus personajes.

Pero, ¿qué pasa cuando la historia no es nueva? ¿Qué se tiene que hacer cuando ya has vivido lo mismo una y otra vez? Estas cuestiones asaltan su mente día y noche desde hace un tiempo, la hacen pensar demasiado, no la dejan dormir y hacen que su vida sea una eterna duda.

Está asustada, y sabe bastante a ciencia cierta que no tiene por qué. Alguien como él no le va a hacer daño pero... ¿Y si vuelve a ser la chica de paso de siempre? ¿Y si la vuelven a tratar como a esa camiseta que te compras solo para ponértela en ocasiones contadas? También está cansada, y ese cansancio es el causante del pánico. No se cree capaz de volver a pasar por lo mismo, está harta de entrar siempre en el mismo bucle: me hace gracia, me encariño, me ilusionas y me empujas al vacío. ¿Y el tramo intermedio? ¿Y ese camino que deberíamos haber caminado juntos, para poder confiar, seducir, apreciar, amar...?

Sólo quiere que la valoren comoella cree que mínimamente se merece, y cree haberlo encontrado aunque le de miedo lanzarse. Pero sigue siendo feliz, esto no la entristece. Es consciente de que no buscaba nada, sin embargo no rechazará lo que venga. Pero si ese nada se va, que lo haga antes de que aparezcan las espectativas, porque se niega a entrar otra vez en el mísmo círculo cerrado.

Una pequeña mentirosa

jueves, 19 de enero de 2012

Intenciones

No tiene intención de hacer daño a nadie, sólo quiere disfutar y divertirse como la inmensa mayoría de la gente. No le debe nada a nadie y nadie le debe nada a ella, limitándose a recibir con los brazos abiertos lo que viene y dando a los demás todo lo que pueda.

Eso sí, una cosa tiene muy clara. Nunca pondra la felicidad de alguien por encima de la suya. Porque sabe que no es menos que nadie y que si ella cree correcto lo que hace, es porque tiene argumentos para creerlo.

No va a traicionar a nadie, pero tampoco va a traicionarse a sí misma por otra persona. Las cosas se solucionan hablando y si dos no se ponen de acuerdo, almenos uno de ellos tendrá la satisfacción de haber dado el paso de intentarlo. Porque intentar hacer algo es el verdadero éxito de la acción de hacerlo, y toda intención, si podemos darle un porqué, siempre será buena.

Una pequeña mentirosa

martes, 3 de enero de 2012

Let's say early mornings worth decisive

¿Qué ocurriría una noche, a las seis de la mañana, si decidieras llamar por teléfono a tu mejor amigo y "ex-algo" para decirle lo mucho que le quieres y todo lo que significa para ti? 
Respuesta lógica: lo más probable es que pensara que estás borracha, que te dijera no sabes lo que dices y que al día siguiente ni te hablara porque pensaría que has aprovechado vuestra amistad para seguir cerca y perdidamente enamorada de él.


Pero una persona imperfectamente perfecta no hace eso. "Lo sé, y yo también te quiero muchísimo, más de lo que podrías llegar a imaginar". Nadie puede imaginarse lo que significa que alguien tan importante en tu vida te diga eso, aquella persona de la que te enamoraste primero, aquella persona que aunque te hizo daño luego te supo recompensar con creces, esa que siempre está a tu lado, en todo momento, aunque tú a veces ni lo notes y la que lucha con todas sus fuerzas por defender vuestra amistad delante de cualquiera, cualquiera. 


Ella tuvo suerte, le tocó aquella imperfección tan maravillosamente perfecta. No disfruta del amor como todo el  mundo lo hace, pero lo disfruta a su manera. Vive un cariño no comparable al amor, incondicional y al que no ve fin. ¿Qué más puede pedir? Mucho, la verdad, muchísimo más; y ella sabe que él piensa que se merece mucho más. Pero para ella es como tener el cielo guardado en una cajita, esa cajita que puede abrir siempre que quiera, y en la que siempre va a haber algo especial para ella; porque ella es especial, y como él, esencial. Así que...


PS. So, let's say early mornings worth decisive.


Una pequeña mentirosa

sábado, 3 de diciembre de 2011

Empezar de cero

"What happened to her could happen to any current person". Tan cierta y tan poco pensada esta frase... Criticamos a la gente, y digo "criticamos" porque sí, todos los hacemos, sin excepción; pero nunca nos paramos a pensar objetivamente si nosotros, en su situación, hubiésemos actuado de manera distinta. 

Era feliz con su vida, no es que lo tuviese todo, ni mucho menos, pero con lo que tenía era más que suficiente. En su receta no faltaba ni una pizca de ninguno de los ingredientes esenciales: tenía la cantidad justa de amigos, ni pocos ni demasiados; recibía el cariño que necesitaba a modo de cuenta-gotas para evitar ahogarse, y sabía la forma perfecta para esquivar todos los problemas que pudieran estropear ese sabroso pastel.
Pero cuando el refrán de "la primavera la sangre altera" se cumple, ninguna receta asegura un resultado perfecto. Todo cambia, el tiempo de cocción se vuelve relativo, algunos de los ingredientes aumentan en tal cantidad que te ahogas si alguno de ellos te falta, y cada vez quieres más, te vuelves avariciosa, egoísta, pero también decides empezar a decidir con un "nosotros" al principio de tus frases, no con un "yo".

Y eso fue lo que le ocurrió. No lo buscaba, pero tampoco lo rechazó, decidió cambiar el cuenta-gotas que le proporcionaba cariño por la inyección intravenosa, y empezó a sufrir de adicción. Creía que controlaba, que podría dejarlo cuando quisiera pero, al igual que cualquier vicio, ese no iba a ser menos. Todos aquellos amigos intentaban convencerla de que no era bueno para ella, que por muy querida que se sintiera, no era así. Simplemente estaba siendo la guinda del pastel de otro, y a las personas nos gusta disfrutar de esa guinda, pero si no la tenemos tampoco pasa nada. Y el día en que el pastelero decidió quitarle la guinda a su pastel, fue cuando ella comenzó a ahogarse; y no por exceso, sino por falta. Como cuando a un pez lo sacas del agua y no puede respirar, como cuando al alcohólico le niegas la última copa, como cuando a un niño le enseñas el caramelo y luego no se lo das.

¿Que sabía que le podía pasar? Sí. ¿Qué todos le advirtieron diciendo "te lo dije"? También. Pero eso a ella le daba igual, no le importaba el hecho, lo que había sucedido, lo que la mataba era la falta de explicaciones, la falta de razones para tener que volver al cuenta-gotas; y esa ausencia de "excusas lógicas" fue lo que la hizo decidir: ya no quería nada, ni si quiera una pequeña ración cada tres meses, dimitió sentimentalmente. Y ese fue, sin duda, el gran error.
Desde entonces sigue buscando una nueva receta, para poder recuperar lo que tenía y saber superar aquello que le hizo perder todo lo que tenía. Y creedme, reinventar la receta de tu vida es una de las cosas más duras y complicadas a las que puedes enfrentarte pero, como todo, no imposible. Ella va a seguir intentándolo, no va a rendirse, y solamente por eso tenemos prohibido criticarla; porque puede que nosotros hubiésemos tomado decisiones distintas a ella, pero nunca lo sabremos, igual que nunca podremos saber si nosotros, en su situación, seríamos capaces de empezar de cero.


Una pequeña mentirosa